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Jornada sobre la relación entre la violencia animal y la violencia social

Jornada sobre la relación entre la violencia animal y la violencia social

jornadaderechoaEste viernes 21 de abril de 12.30 a 15 se realizará una jornada organizada por el Instituto del Derecho Animal del Colegio de Abogados de Junín.

El tema que se abordará girará en torno a la educación como herramienta para prevención del maltrato animal y la violencia interpersonal.

Los disertantes serán la doctora Nuria Querol Viñas, el profesor Angel Gabriel Méndez, la diputada Valeria Amendolara, la doctora Muriel Rodriguez Noordermeer y la doctora Susana Descalaky.

Núria Querol: ‘El maltractament psicològic també pot afectar els animals no humans’

Núria Querol: ‘El maltractament psicològic també pot afectar els animals no humans’

Querol ha col·laborat amb l'FBI per elaborar un cens de delictes contra animals / Foto: Cedida

Querol ha col·laborat amb l’FBI per elaborar un cens de delictes contra animals / Foto: Cedida

 

La biòloga, metgessa, investigadora santcugatenca i directora de l’Observatori de Violència cap als Animals, Núria Querol, considera que, de la mateixa manera que hi ha maltractament psicològic en les persones, aquest també pot afectar els animals. Querol, que recentment ha col·laborat amb l’FBI per elaborar un registre de delictes de maltractament a animals, ha subratllat en una entrevista a Cugat.cat el vincle que hi ha entre aquest tipus de violència i la masclista o domèstica. De fet, és una de les impulsores de VioPet, que treballa per eradicar aquesta faceta de la xacra.

Les frases més destacades de l’entrevista

‘De la mateixa manera que hi ha maltractament psicològic en les persones, també hi és en els animals no humans’.

‘No ens hem de conformar amb fer recerca, sinó que també hem d’aportar solucions’.

‘Les xifres de maltractament animal recollides per l’FBI són ínfimes. Les dades oficials no tenen res a veure amb el que s’enfronten les protectores’.

‘Aplicar mesures contra el maltractament animal depèn de la voluntat política’.

‘No és el mateix una persona que es diverteix matant cadells que una que té la síndrome de Noè‘.

‘Un registre de maltractadors d’animals no vulnera la llei de protecció de dades’.

‘Amb les xarxes socials i noves tecnologies, es poden aconseguir imatges de bastants casos de maltractament que permet estudiar millor el delicte’.

‘L’ideal és que no es trenqui el vincle entre dones o menors maltractats amb els seus animals’.

Aquest contigut va ser emès originalment el 19 de març

Article a Cugat.cat.

Artículo en El Mundo: “No sin mi perro”

Artículo en El Mundo: “No sin mi perro”

CRÓNICA

No sin mi perro

ANNA DALMAU | PACO REGO

 Anna Dalmau haciéndose un ‘selfie’ con su perra Nina.

Es la historia de Anna, contada en primera persona, una mujer maltratada que rechazó una casa de acogida porque no admitieron a su mascota

Hay más casos: Ucanca prefirió irse a una tienda de campaña con Lobo. “Me dijeron que lo llevase a una perrera”

Yo era una mujer joven, alegre y positiva, que se había enamorado de un hombre al que veía a mi lado el resto de mi vida. Hasta que llegaron las palizas, los insultos -«Eres una puta, una cabrona, una subnormal…»- y los chantajes: «El perro va a volar por la ventana», solía amenazarme para achicar aún más mi moral. Podría contar mil cosas que él me hacía, como tirarme repetidas veces por la escalera. O mil más que pondrían la piel de gallina a cualquiera. Pero no quiero dar pena a nadie ni incitar a los morbosos. Esta vez no se trata de hablar sólo de mí sino de una realidad igual de cruel que sigue oculta, invisible a los ojos de la mayoría de jueces, asistentes sociales, médicos, Policía… Quiero hablar de mi gran familia, la que nunca me ha fallado y también ha sufrido, la que ha tirado de mí cuando ya no me quedaba ni una pizca de fuerza. Porque a mis 37 años la única familia que me queda es mi perra Nina. Sí, un animal que tiene más de humano que la persona con la que he convivido. Ella me ha acompañado en los momentos alegres, aunque escasos, de mi vida y, sobre todo, en las peores e interminables etapas de sufrimiento físico y mental que me ha dado el hombre que fue mi pareja, que fue mi amor, mi ilusión y… mi infierno. En ese infierno también ha estado Nina recibiendo patadas, golpes de todo tipo y el vértigo de una ventana de la cual podría ser lanzada al vacío el día menos pensado. Mi perra ha sido maltratada igual que yo. Recibía palizas igual que yo. Sufría igual que yo. Aquel hombre le pegaba como estrategia para controlarme y hacerme daño. Porque el maltratador con lo primero que se ensaña, para doblegar a su pareja, es con las mascotas de la casa. Era espantoso verla temblar de pánico cada vez que oía el tintineo de las lleves de mi ex pareja al otro lado de la puerta del piso. Yo intentaba abrazarla y Nina se abrazaba a mí. Las dos éramos como dos seres intentando sobrevivir atrapados en la esquina de una jaula con la fiera pegada a los barrotes.

Mi sorpresa fue cuando, a punto de entrar en la casa de acogida que me habían asignado gracias a los Mossos d’Esquadra y a asociaciones que ayudan a las mujeres maltratadas, me dijeron que yo podía entrar allí pero que mi perra, o sea, mi tabla de salvación durante todos estos años, la que me ha ayudado a sobrellevar todo este martirio, no puede estar conmigo. ¡Qué gran error se está cometiendo con estos casos! Habrá gente que piense que se trata de un capricho. Lo siento pero si fuere así es que no conocen la realidad. Yo, en aquel momento, sentí que el cielo se me venía encima. Y con todas mis fuerzas y mucha rabia me dije a mí misma: “No sin mi perra… Que esto cambie ya, por favor”.[El 59% de las mujeres maltratadas no son capaces de irse del hogar a causa de la preocupación por sus animales de compañía. A esto se añade que el 86% de los maltratadores tienen antecedentes de violencia hacia las mascotas de la casa, según el Observatorio de Violencia hacia los Animales y el programa Viopet que ofrece colaboración a las víctimas para que ellas y sus animales puedan seguir viviendo juntos. «Hemos pedido al Gobierno que se tenga el vínculo humano-animal en la valoración de los casos a la par que se ofrezca un recurso de acogida para estos animales y de la víctimas de violencia de género», explica la doctora Nuria Querol, creadora de Viopet y que asesora al FBI en la materia. [La petición, impulsada por Viopet y por el Observatorio de Violencia hacia los Animales, cuenta ya con más de 9.000 firmas en la plataforma Change.org].

Mucha gente usa la palabra mascota. No lo critico. Pero hay matices. En el caso de las mujeres que sufrieron o sufren maltato de sus parejas, una mascota es mucho más que un animal de compañía. Nos da la vida. Para mí, mi perrita es la familia, mi familia, la única que se acerca y, a su manera, te ayuda a ponerte en pie cuando el puñetazo de tu pareja te ha dejado grogui en el suelo de la cocina o en la habitación. Es más, mi perra me ha ayudado a salir psicológicamente del agujero, lo mismo que a otras muchas mujeres le ha pasado con sus mascotas. Por eso muchas mujeres prefieren buscarse la vida fuera de las casas de acogida donde esa tu familia no tiene cabida.

[Algunos ayuntamientos, como el de Arecife, en Las Palmas, San Cugat y Zaragoza están incluyendo en sus protocolos de actuación con víctimas de violencia de género opciones para que no tengan que abandonar a sus mascotas. Una medida que en Estados Unidos lleva tiempo aplicándose en 31 estados donde los jueces permiten incluir a las mascotas en las órdenes de protección. De hecho, las casas de acogida trabajan con protectoras para proporcionar cuidados a los animales].

Manifiesto Tauromaquia es Violencia

Manifiesto Tauromaquia es Violencia

MANIFIESTO: TAUROMAQUIA ES VIOLENCIA

Lectura por Laura Gonzalo, Portavoz de Tauromaquia es Violencia http://www.tauromaquiaesviolencia.com/ 

 

 

 

 

 

 

La Tauromaquia se sustenta en una cosmovisión obsoleta según la cual los humanos tienen derecho a explotar, esclavizar y matar a otras especies por una falsa superioridad moral, porque somos los únicos que importamos y porque nuestros gustos son más importantes que las vidas de los animales. Se ignora su sufrimiento, se hace burla de éste y se ponen excusas a su dolor, su miseria y nos reímos de su mera existencia.  ¿Cómo es posible que una sociedad permita que sigamos siendo tan ruines, crueles, violentos o indiferentes hacia los otros animales? Este desprecio, en su forma más estricta es un comportamiento aprendido, como lo son el racismo, el sexismo, el edadismo, la aporofobia, la homofobia, la transfobia o el antisemitismo.

Los animales no nos pertenecen, no son recursos, no son propiedades ni cosas. No son objetos estúpidos e inanimados que no sienten ni tienen capacidades cognitivas. Esta concepción mecanicista cartesiana de los animales se mantiene como un pútrido poso a pesar del gran número de investigaciones científicas que actualmente avalan que los animales son seres sintientes. De hecho, en el Tratado de Lisboa de la UE se reconoce a los animales como seres sintientes. Cabe destacar que en el 2012, se firmó la Cambridge Declaration on Consciousness, mediante la cual prestigiosos científicos (incluido Stephen Hawking) apoyan la idea de que los animales no humanos también tienen conciencia.

En contraposición, los defensores de la tauromaquia suelen esgrimir tópicos que no están basados ni en el sentido común más elemental, y mucho menos en Ciencia, como el hecho de que el toro no sufre o que se lo cría para tal fin. Otro argumento insostenible es el de la perpetuación del toro gracias a las corridas… ¿de veras los taurinos ofrecen tan simplona solución a la conservación de especies? ¿Abogarán del mismo modo por realizar corridas de osos panda o de tigres para preservar dichas especies? De todos modos, lo más preocupante de las corridas de toros es, quizá, lo más simple: que la tortura y el ensañamiento con un ser vivo sean motivo de diversión o que alguien consagre su vida a torturar seres indefensos y sea aplaudido por ello.

Estableciendo un paralelismo con términos criminológicos, el toro sería una víctima no consensual, es decir, que no es capaz de conceder un consentimiento genuino para la actividad a la cual se le va a someter, tal sería el caso también de menores, algunas personas con diversidad funcional, personas con deterioro cognitivo, personas bajo el efecto de tóxicos, etc. Por otra parte, no es menos preocupante que el repertorio de torturas infligido al toro en la lidia sería considerado delito según el Art. 337 del CP de practicarse en un perro o un gato, podría conllevar penas privativas de libertad e incluso requeriría evaluación psicológica en algunos países. No en vano, desde el año pasado, el FBI clasifica en su base de datos delictiva el maltrato hacia los animales como un delito contra la sociedad.

Los niños, niñas y adolescentes encuentren confort, serenidad y relax al estar rodeados de peluches y figuras de animales. De hecho, muchos sanitarios y centros de pediatría decoran las consultas con animales o llevan batas de animales para disminuir el estrés en los pacientes. Erich Fromm y Edward Wilson ya describieron esta tendencia natural a la que llamaron biofília y que definieron por la afinidad emocional innata e inconsciente de los seres humanos hacia el resto de seres vivos. Desgraciadamente, la persistencia de conceptos cartesianos que alimentan una sociedad especista, privando a los otros animales de los más mínimos atributos como la capacidad de sentir dolor, corrompen dicha afinidad natural de los niños incluso exponiéndoles a actos de extrema violencia como son las corridas de toros u otras fiestas populares.

Diferentes estudios demuestran que el simple hecho de ser testigo del maltrato a los animales perpetúa actitudes violentas a través de la insensibilización y de la imitación. Los jóvenes que presencien maltrato animal de manera reiterada podrían ser más vulnerables a “aprender” a usar la violencia en sus relaciones personales.

Por este motivo, el Comité de los Derechos del Niño ha recomendado a cinco países en que los niños no deben asistir o participar en eventos taurinos debido a su extrema violencia. De acuerdo con el Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño, la violencia de las corridas de toros es perjudicial para los jóvenes obligados a asistir o participar en ellos: “El Comité está preocupado por el bienestar físico y mental de los niños que participan en la formación de los toros, y actuaciones asociadas a ella, así como el bienestar mental y emocional de los niños espectadores que están expuestos a la violencia de las corridas de toros. ”

Es evidente que cualquier estrategia para reducir la violencia debe mirar a la mejora de las relaciones humano / animal como una medida preventiva. Por otra parte, las recomendaciones de la ONU deben guiar las decisiones y actos por la sociedad por lo que es imprescindible para garantizar los derechos del niño y su interés superior.

La sociedad tiene un rol fundamental en la construcción psicológica de cualquier niño, que incluye la inculcación de valores, el respeto y el juicio ético. Dado que la mayoría de menores siente una biofília natural hacia los animales, la exaltación de prácticas de maltrato a animales genera confusión y malestar en los menores.

La violencia ejercida hacia el toro de manera repetida, con componentes de control, fuerza, humillación y sadismo, contradice al artículo 19 de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (CDN) de las Naciones Unidas, que establece que “los Estados Parte tomarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas medidas para proteger al niño contra toda forma de violencia física o mental.”.

Aunque no todas las personas que maltratan a los animales son violentas hacia los seres humanos, la conexión entre el maltrato de animales y la violencia interpersonal no puede ser ignorada. El maltrato a los animales es una preocupación social seria con implicaciones para el bienestar humano.

Creemos firmemente que el bienestar humano y animal están vinculados íntimamente y que la  prevención de la violencia interpersonal y comunitaria puede conseguirse mediante cambios de paradigma a nivel político y social que incluyan una perspectiva multiespecie.

Como expliqué en la comparecencia en el Parlament de Catalunya con motivo de la ILP (2010), debemos prestar atención a un informe realizado en la Comunidad de Madrid sobre el efecto del visionado de las corridas de toros en menores. El informe consta de 4 estudios encargados por el Defensor del Menor, el Dr. Javier Urra,  que fueron evaluados por el Dr. Echeburúa quien hizo una serie de consideraciones finales.

Resulta muy interesante que en una muestra de 344 menores, el 72% refiere que no les gustan las corridas. Los motivos que dan los niños son la muerte del animal y el sufrimiento. El informe desaconseja llevar a corridas de toros a los menores que muestren actitudes de protección hacia los animales o que sean sensibles. Asimismo, también desaconseja que los menores sean testigos de maltrato a los animales por parte de adultos o adolescentes en fiestas populares. El informe también dice textualmente “… otra cosa es el aprendizaje en el respeto creciente a los derechos de los animales que forma parte de una sociedad cada vez más evolucionada”. Ahí radica un importante elemento: la evolución, entendiéndose como el progreso de una sociedad hacia una serie de valores que resultan protectores para todos los miembros cualesquiera que sea la especie a la que pertenecen, como son el desarrollo de la empatía, la compasión, la inteligencia emocional, la justicia social, la ética…  Al contrario de lo que opinan los defensores de las corridas respecto a la no conveniencia de marcar límites a la violencia, priorizando sus gustos personales por encima del respeto a un ser vivo, conviene recordarles que una sociedad es tanto más civilizada cuanto más regulada está y suele ir de manera paralela a las leyes de protección de los animales y de otros colectivos vulnerables. Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz y superviviente del Holocausto afirmó: la neutralidad favorece al opresor, nunca a la víctima. Una sociedad menos violenta nos obliga a establecer una serie de medidas restrictivas de la libertad absoluta con el fin de proteger a las víctimas potenciales y nadie en su sano juicio se posicionará en contra de prohibir el homicidio, el asesinato, el maltrato infantil, los delitos de odio, la violencia de género, las agresiones sexuales, la trata e incluso prácticas con un componente cultural importante como la mutilación genital femenina o los matrimonios forzados. Por otra parte una sociedad que aboga por una cultura de paz, no puede limitarse a establecer unas medidas restrictivas sino que debe promover necesariamente y de manera activa, desde la administración, el respeto por todos los seres vivos y por el medio ambiente mediante políticas dirigidas a fomentar valores (especialmente en la infancia) como la empatía, la cooperación, la protección, la ética, el empoderamiento, la igualdad, la inteligencia emocional, la justicia social o el pensamiento crítico. Sólo así conseguiremos construir una sociedad digna de ser llamada civilizada y donde prácticas que ahora están normalizadas, promocionadas y subvencionadas, como la tauromaquia, quedarán relegadas a la más profunda vergüenza por haberlas permitido durante tantos años, por haber priorizado la diversión de unos por encima del dolor terrible, la humillación y el desprecio más absoluto hacia el sufrimiento de un ser vivo inocente. Porque de algo no hay duda: la Tauromaquia ES VIOLENCIA y no sólo PODEMOS PARARLA. LA PARAREMOS.

Dra. Núria Querol Viñas

Directora del Observatorio de Violencia Hacia los Animales

Miembro del Grupo de Trabajo de la NSA/FBI sobre NIBRS y maltrato animal

Miembro del Grupo de Expertos en Violencia de la National Sheriff’s Association

Profesora e Investigadora de la Unidad de Análisis de la Conducta Criminal, Fac. Derecho UB

Profesora de la Cátedra FA Animales y Salud, Dep. Psiquiatría y Medicina Legal, UAB

Profesora del Posgrado “Conocimiento del Mundo Animal”, IES, UB

Profesora e investigadora de la Cátedra Animales y Sociedad, URJC

Representante del Consejo de Colegios Médicos en la comisión Nacional contra la Violencia Machista, Generalitat de Catalunya

Asesora del Consejo Independiente para la Protección de la Infancia

Miembro de la American Society of Criminology, Grupo de Critical Criminology y Green Criminology

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